El otoño ya está aquí. En Valencia lo notamos cuando los días se acortan, las noches refrescan y nos apetecen comidas más sabrosas: un arroz meloso, unas setas salteadas, un buen guiso con carne. Y claro, junto a estos platos, lo que nunca puede faltar es una copa de vino.
Cada estación tiene sus vinos favoritos, y el otoño pide sabores con más cuerpo, aromas que recuerden a frutas maduras, especias, tostados y hasta ese toque de madera que tanto nos gusta. Hoy queremos recomendarte algunos estilos de vinos que encajan de maravilla con la temporada, todos ellos elaborados aquí mismo, en tierras valencianas y alrededores.
1. Tintos jóvenes y afrutados
En los primeros días de otoño, cuando todavía no hace demasiado frío, apetecen vinos fáciles de beber, frescos y con mucha fruta en boca. Estos tintos jóvenes son ideales para comidas informales, tapeos o platos no demasiado pesados: quesos suaves, arroces al horno, pastas con salsas ligeras.
Un ejemplo que no falla es Bobal en Calma, de Dominio de la Vega (D.O. Utiel-Requena). El uso de la uva autóctona Bobal le da frescura y notas de fruta roja madura. Sus 9 meses de crianza en barrica aportan un punto de complejidad sin restarle ligereza. Un vino perfecto para abrir sin complicaciones.
2. Tintos con crianza
A medida que el otoño avanza, los platos se vuelven más contundentes: carnes estofadas, guisos de cuchara, incluso caza. Aquí entran en juego los tintos con crianza, que tienen más cuerpo, taninos redondos y aromas a especias, cacao o vainilla gracias al paso por barrica. Son vinos que reconfortan y acompañan muy bien comidas largas.
Nuestra propuesta es Tarima Hill Monastrell, de Bodegas Volver (D.O. Alicante). Elaborado con Monastrell, una uva muy típica del Mediterráneo, tiene 14 meses de crianza en barrica que lo convierten en un vino intenso, elegante y con gran capacidad de maridaje.
3. Blancos con cuerpo
El otoño no es solo para tintos. Los blancos fermentados en barrica son perfectos en esta estación porque combinan frescura con volumen en boca. Aportan notas de fruta madura, toques cremosos y ligeros recuerdos a tostados. Son el acompañamiento ideal para arroces melosos, pescados al horno, platos con setas o incluso carnes blancas.
Un buen ejemplo es Los Almendros Blanco, de Bodegas Angosto (D.O. Valencia). Una mezcla de Chardonnay, Riesling y Sauvignon Blanc, fermentado en barrica durante 5 meses. Suave, aromático y con una gran capacidad de maridaje en la cocina otoñal.
4. Rosados con personalidad
Aunque solemos asociarlos más al verano, los rosados también tienen mucho que decir en otoño, sobre todo aquellos con un poco más de estructura. Son vinos frescos, frutales y muy versátiles: acompañan desde aperitivos y ensaladas templadas hasta arroces o platos de pasta.
Te recomendamos Tarima Rosé, de Bodegas Volver (D.O. Alicante). Elaborado con Monastrell, mantiene la frescura de un rosado, pero con una personalidad que lo hace destacar en esta época del año.
5. Espumosos valencianos
El cava no entiende de estaciones: siempre es un buen momento para abrir una botella y brindar. Pero en otoño, los brut nature valencianos son una elección fantástica porque su frescura equilibra los sabores más intensos de la temporada. Funcionan como aperitivo, acompañan mariscos o arroces, y también son perfectos para terminar una comida especial.
Nuestra recomendación es Cava Dominio de la Vega Nº1 Brut Nature, un espumoso seco, elegante y con la garantía de una de las bodegas más reconocidas de Utiel-Requena.
Brinda este otoño con vinos de nuestra tierra
Como ves, el otoño es una época perfecta para descubrir nuevos vinos y maridarlos con los sabores de temporada. Desde los tintos más afrutados hasta los blancos con cuerpo o los espumosos más elegantes, en Valencia tenemos todo lo que necesitas para disfrutar de cada copa.
En nuestra distribuidora encontrarás estas y muchas más opciones para que este otoño brindes con los mejores vinos locales. ¡Salud!