El vino es cultura, historia y territorio. En nuestra última de enoturismo en Alicante, tuvimos la oportunidad de conocer dos proyectos que representan a la perfección la diversidad y el carácter del vino de Alicante: Bodegas Volver y la bodega de Rafa Cañizares.
Una experiencia que nos permitió descubrir de cerca el trabajo, la innovación y la pasión que hay detrás de cada botella.
Bodegas Volver: innovación, tradición y respeto por el terroir
Nuestra jornada comenzó en Bodegas Volver, un referente del vino alicantino reconocido por su equilibrio entre tecnología moderna y tradición. Durante la visita, recorrimos las instalaciones, conocimos su proceso de vinificación y exploramos las salas de barricas donde reposan algunos de sus vinos más emblemáticos.
La experiencia continuó en uno de sus viñedos, justo después de la vendimia. Aunque la cosecha ya había terminado, aún quedaban racimos maduros que pudimos probar. Su dulzor y diversidad aromática nos recordaron el valor del terroir de Alicante, un territorio que combina clima, suelo y tradición de forma única.
Bodega Rafa Cañizares: una historia familiar con alma alicantina
Nuestra segunda parada fue la bodega de Rafa Cañizares, un proyecto más pequeño y familiar, pero con un gran enfoque en la calidad y el detalle. Allí nos recibieron Rafa Cañizares, su hija Sofía (enóloga) y su hijo Adrián (responsable de marketing).
La visita nos permitió conocer una bodega que combina el trabajo artesanal con un toque contemporáneo. Cada rincón refleja el esfuerzo y la dedicación de una familia que ha sabido mantener viva la esencia del vino mediterráneo, adaptándola a los nuevos tiempos sin perder autenticidad.
Cata y gastronomía: el broche de oro a una jornada enológica
El recorrido culminó con una cata de vinos que reflejaban la personalidad de cada proyecto: la fuerza de Volver y la elegancia de los vinos de Rafa Cañizares. La experiencia se completó con una comida excelente, maridada con conversación, conocimiento y pasión por el sector.
En nuestra labor como distribuidores de vino, estas visitas son esenciales. Conocer el origen, el viñedo y las personas detrás de cada etiqueta nos permite transmitir mejor su historia a quienes disfrutan de estos vinos.
Ambas bodegas representan el alma del vino de Alicante: una combinación de tradición, innovación y compromiso con la tierra. Cada visita nos recuerda que, más allá de la copa, el vino es el resultado de un viaje compartido entre quienes lo elaboran, lo distribuyen y lo disfrutan.
El valor de vivir el vino desde su origen
El enoturismo en Alicante no solo es una experiencia sensorial, sino también una forma de conectar con la identidad del vino. Gracias a Bodegas Volver y Rafa Cañizares por abrirnos sus puertas y compartir su historia.
Seguimos trabajando para llevar a nuestros clientes lo mejor del vino español, conociendo su origen y valorando el esfuerzo que hay detrás de cada botella.